Sumergirse en la superficie

Tengo la sensación de que soy un stalker en Facebok.

No de alguna persona en particular, sino como actitud general. Veo la vida de las personas, pero no interactúo. No soy un buen stalker -eso requiere mucho compromiso y si hay algo que no soy es comprometido-; veo sólo un poco de cada uno. No me esfuerzo por seguir un hilo de eventos, no sé bien los nombres de las personas cuyos estados leo, pero me mantengo del lado de afuera de la vidriera. Un stalker casual. Capaz "stalker" no es la palabra, pero si usara otra (observador?) sentiría que estoy disculpando demasiado mi comportamiento. Prefiero pecar de exceso de autocrítica que de falta de la misma. No es muy sano eso, pero es así.

Lo que me preocupa, sin embargo, es que noté -no hace mucho- que esa actitud empezó a filtrarse a este lado de la pantalla. Parezco haber decidido que todas mis relaciones serían así: vistas de afuera. Apoyando la nariz en el vidrio, pero nunca entrando. Dejando siempre las mismas tres desagradables marcas de grasa de la nariz y los cachetes. O la nariz y la frente, dependiendo de qué tan abajo tenga que mirar en cada caso. A veces las marcas se limpian y otras no, pero eso no es asunto mío.

La arena quemada, refulgiente, se vuelve líquida y parece magma, pero se usa para crear cortezas y no profundidades. Está bien, desde cuándo el valor de la Tierra está en el magma y no en las montañas? Hay tanto para explorar y tan poco podemos abarcar, que es necesario especializarse. Todavía tengo las mismas fantasías de antes, pero decidí que prefiero sumergirme en la superficie que rozar la profundidad.

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